sábado, 23 de noviembre de 2019
Mirada
Mientras río y vuelvo a otro tiempo,
buscando la ilusión vaga de la primera juventud,
la luz va buscando entre los naranjos
un último lugar donde regar la atmósfera calmada.
Tú, elegante y frágil, me invitas a tu mundo
de torres, lagos y finos rayos,
dejándome entrever tu perfecta inseguridad,
trastocando los ecos de un canto que tiñe el aire
con su melancolía.
Desaparece la soledad tras tu mirada,
porque hay atardeceres rojos, altos y serenos
que dibujan en tus ojos pardos un cielo inmenso
mientras nos abrazamos y aparto el cabello de tu cuello.
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